Ba
viernes, 5 de septiembre de 2014
sábado, 23 de febrero de 2013
No quieres competir
No quieres competir.
Tu rendición no es tu derrota,
sino tu entrega.
No sabía que hubiera algo tan grande en tí.
Has enterrado la espada en la tierra húmeda
para que el silencio dicte su sentencia.
Te admiro.
Tu rendición no es tu derrota,
sino tu entrega.
No sabía que hubiera algo tan grande en tí.
Has enterrado la espada en la tierra húmeda
para que el silencio dicte su sentencia.
Te admiro.
Ba
viernes, 11 de mayo de 2012
Era el tercer día...

Era el tercer día de camino. Me acercaba cansado, descalzo y sediento, al último tramo del recorrido. Ella salió de entre la niebla púrpura, que permanentemente cubre de incertidumbre el desfiladero de oscuras rocas de aguja, en el último repecho antes de llegar al umbral de los sueños. El sudor empañaba mis ojos y no la ví con claridad. Idiota de mí, estaba atemorizado, desenvainé la espada y desgarré el vientre del vacío con dos golpes desesperados, que traspasaron la nada, sin herirla. Tuve que arrodillarme, derrotado por la fatiga, extenuado.
Fue entonces cuando me acercó el cuenco de madera, rebosante de agua fría, y percibí claramente, por vez primera, la sensación de paz que contagia su presencia. Bebí, dejé toda la carga en el suelo, y ya no tuve conocimiento de cómo me sumí en aquel profundo letargo de tres días, tan largos como los que había tardado en ascender por el interminable cañón de roca.
La séptima jornada me despertó con una luz tibia, la algarabía de los pájaros y el rumor del viento, labrando sonidos indescifrables, entre las grietas del peñascal. Junto al saco que me servía de almohada, había una gran llave de hielo, que no quise tocar. Cuando ya me había dispuesto a traspasar el gran arco de roca, se había derretido. Comprendí el simbolismo. Nadie necesita una llave para acceder a la tierra de los sueños.
Al otro lado, ella caminaba despacio, sirviéndome de guía hacia un horizonte de luz. Me habían dicho que encontraría una especie de hada, y era cierto que no era una mujer de carne y hueso, parecía estar hecha de fantasía. En realidad, creo que estaba allí porque ella también es como los sueños. Me despojé de todo y la seguí, a distancia. Admirando la belleza del sendero, del paisaje. Admirando su belleza.
Ba
sábado, 5 de mayo de 2012
Sobre ríos...
sábado, 1 de octubre de 2011
El sentimiento...

El sentimiento se acerca sobre el viento en una nube blanca.
La vida crea las flores para llegar a tu corazón puro.
Abrazada a la luna llega a él tu canción.
Una estrella fugaz se lleva la noche, para traer tu sonrisa de radiante aurora.
Mariposas y caricias se elevan entre las risas susurrantes de los árboles.
Has llegado…
Anaán
La vida crea las flores para llegar a tu corazón puro.
Abrazada a la luna llega a él tu canción.
Una estrella fugaz se lleva la noche, para traer tu sonrisa de radiante aurora.
Mariposas y caricias se elevan entre las risas susurrantes de los árboles.
Has llegado…
Anaán
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




