Atila ya apenas tiene pasto que arrasar, y no suele transitar por otros senderos que los de alquitrán, entre árboles de hormigón y cercados de ladrillo.
Nosotros somos responsables, nosotros cavamos las zanjas y nosotros las llenamos.
Habrá quien me lacere por decir que la curiosidad es tan femenina como la hermosura. Aún me atrevo, a costa de seguir arriesgando el pellejo, a señalar que la guardarraya entre la curiosidad y la desconfianza puede desvelar la verdadera medida del afecto, del cariño, del amor.
Rebuscando por el arca ¡pardiez, ni anillo pal dedo!
...... yo amo tocarte, amo sentirte, poseerte, metértela, disfrutar de tu cuerpo, ya sé ya sé que has elegido mi mente como herramienta para hacer el amor, y que te da igual si es grande, gruesa, fuerte, incluso no te importa si dura largo tiempo firme, cuestión no del todo comprobada, y tienes razón, de nada sirve si sólo estoy en tus pensamientos, ¿qué te "vas" sólo con los pensamientos? absolutamente absurdo. Ya no puedo más tesoro mío, te necesito cerca de mí, diciendo algo, o no diciendo nada.........
Según tengo entendío el joío mentalista este la palmo en un descenso de bragas (negras y con encajes , aviso a navegantes, sin comentarios) y no habiendo dejado sucesor, quedas libre de su mente como herramienta para hacer el amor.
No creo mucho en ninguno de los dioses de este mundo, pero, si fuera uno de ellos, renunciaría a la divinidad, por compartir el más mísero pedazo de humanidad contigo y beber en ese precioso manantial de sensibilidad que de tí mana.